El Conjuro: Miedo del de antes.

El Conjuro

Era media noche cuando estacioné mi coche bajo la luz de los arbotantes. El asfalto húmedo chacualeaba mientras yo cubría mis llaves con las manos para no hacer ruido. No fuera a perturbar a los seres de la noche. Yo venía llegando de ver El Conjuro.

Estaba sufriendo de las señales que provoca un miedo irracional, sabroso, que nos da cuando el horror en el cine pone a tono nuestro instinto de supervivencia y nos recuerda que, por ahora, seguimos vivos.

Horror Gourmet

Yo esperaba palomitear viendo una película de sustos simples: el gato que salta del closet, el rostro macabro que aparece reflejado en el espejo, el asesino que sale cuando ya te sentías a salvo.

Pero ni gatos, ni sustos baratos encontré.

Resulta que El Conjuro no es una ordinaria película de horror, sino la última creación de James Wan (Saw, Insidious) así que con lo que me topé fue con una película de miedo a nivel de lujo.

Técnicamente hablando…

Si tú acostumbras hacer comentarios del tipo “está increíble la fotografía, me encantó la edición” pues te vas a dar gusto con El Conjuro, porque el manejo de cámaras y la iluminación de claroscuro explotan al máximo los elementos del lenguaje cinematográfico contemporáneo. Aunque no pasa así con todos los elementos, como el maquillaje demoníaco retro, la ingenuidad setentera de los personajes y la temática misma de los fantasmas que habitan una vieja casa.

El Conjuro aprovecha, en la tradición de El Exorcista y los mejores trillers de Hitchcock, el uso del zoom, las distancias focales cortas, los movimientos de cámara y los encuadres no convencionales, para generar angustia y despertar expectativa hasta en las situaciones cotidianas más comunes.

De qué trata la película

El Conjuro está basada en supuestos hechos reales sucedidos durante la década de los 70, en los que una familia que recién se muda a una antigua casona comienza a experimentar fenómenos inexplicables. La madre, mortificada por la seguridad de sus hijas, acude a los demonólogos Ed y Lorraine Warren en busca de ayuda. Los profesionales llegan armados de su fe, experiencia y un equipo de parafernalia tecnológica paranormal, listos para descifrar el enigma de la casa y enfrentarse a las fuerzas del mal.

La verdad, si me hubieran contado de qué trata la película antes de verla tal vez hubiera dicho: “Nhaaa, para churros de fantasmas mejor escucho las historias de mi vecina”, sin embargo el ritmo vertiginoso de la edición, la desorientación geográfica que provoca el manejo de cámara y la empatía que surge de la vulnerabilidad física y emocional de las víctimas, hizo inevitable que terminara por engancharme.

Si vas a verla al cine en horario concurrido, espera encontrar risas nerviosas y a alguno que otro machote agarrando valor mientras platica en voz alta para pensar en otra cosa que no sea el estado en el que ha dejado sus calzones.

Ed y Lorraine Warren
Los verdaderos Ed y Lorraine Warren

 

Diagnóstico final

Como en las mejores películas de horror de Darío Argento y Mario Bava, El Conjuro nos secuestra para llevarnos a ese universo bizarro donde Dios nos abandona por un rato frente a los poderes de Satán, esperando ver si encontramos dentro de nosotros mismos la fuerza necesaria para salir victoriosos, o de perdido vivos.

Si El Conjuro fuera literatura clásica, H.P. Lovecraft seguro la habría definido como terror cósmico.

El Conjuro (The Conjuring)

  • Director: James Wan
  • Actores: Vera Farmiga, Patrick Wilson, Lili Taylor
  • Costó: 13 millones de dls.
  • Lo que todos van a imitar: Jugar a las escondidas de los tres aplausos.
  • Lo chafón: El maquillaje demoníaco. Entiendo que es un homenaje retro, pero de todo lo bien hecho que trae la película, esto creo fue lo menos logrado.
  • Lo mejor: Las actuaciones. En particular me gustó Vera Farmiga como la vidente.
  • Recomendaciones adicionales: Si vas con novia, lleva manga larga y pomada para los arañazos.