Abraham Lincoln Cazador de Vampiros

Típico que al escuchar este título uno piensa: Churro seguro. Sobretodo si consideramos que esto es como decir “Emiliano Zapata contra las momias”, sin embargo “Abraham Lincoln vampire hunter”  increíblemente se salva de caer en esta clasificación.

En una entrevista Tim Burton (productor) comentaba que esta película está basada en la novela homónima escrita por Seth Grahame-Smith, la cual capturó la mente tanto de Burton como Timur Bekmambetov, director de la película.

La clave fue mostrar al padre de la nación Norteamericana como un superhéroe, digno de constituir un país pero sin robarle la posibilidad de ser humano es decir, vulnerable. En cuanto al guión y los hechos históricos que vemos, son bastante apegados a la realidad (Claro, exceptuando el asunto de cazar vampiros).

Benjamin Walker, un actor con una hasta hoy breve carrera en el séptimo arte se encarga de interpretar al famoso presidente de los Estados Unidos, y vaya de qué manera. Si bien no es una actuación sobresaliente, es bastante sensata. Por otra parte,  esta película exigió una intensa adaptación de Walker a su personaje ya que para realizar las secuencias de acción recibió un entrenamiento intensivo, además de tener que alcanzar la delgadez característica de Lincoln para sus últimos años.

En algunas escenas clave, podemos notar el toque sombrío de Burton, las escenografías son bien cuidadas, las secuencias de acción intensas e interesantes. Es de las pocas películas de suspenso actuales que de hecho te mantienen al filo de la butaca sin sobre-explotar el gore.

Y bien, por último podríamos decir solo un poco acerca de la trama, digamos que es una leyenda desprendida de la historia, lo que (supuestamente) nunca se contó sobre el héroe de Norteamérica.

Time waits for no man. Saludos!

E. Torres