Mental movies en la cineteca nacional: La pretensión rebuscada les quedó corta.

Con un retrazo de una hora cuarenta minutos, gente que esperaba desde las cuatro de la tarde (y pagó 60 pesos por boleto), una fila de 350 personas que le daba la vuelta al lugar, una logística y organización que dejaba mucho que desear, empezó lo que fue la segunda edición de Mental Movies, en la cineteca nacional.

Se dejaban muchas dudas al aire, de que era el propósito real del evento, al menos para quienes asistíamos por primera vez, y no era un caso aislado, mucha gente tenía incertidumbre de este asunto; dejaré aquí la cita textual de los organizadores de que se supone que se trata Mental Movies, y luego objetaremos con lo transcurrido anoche:

“¿Qué es Mental Movies? Editorial clase turista invita a un grupo de escritores a que, en diez mil caracteres, relaten qué película filmarían si tuviesen todo el presupuesto de Hollywood. Luego, artistas visuales diseñan posters de esos fims apócrifos y músicos componen canciones de sus bandas de sonido.
El resultado es MENTAL MOVIES la colección de relatos breves en formato de afiches cinematográficos que clona la estructura de trabajo de los grandes estudios. Superproducciones que suceden en una pantalla singular, donde se proyectan los abismos de la materia y el punto más remoto del espacio, el temor a las escaleras y los gemidos, la trivialidad y la niebla, tepitos y la idea de tepitos, el abrigo y las atrocidades: la pantalla de la mente humana.”

Cuando uno lee, dicha descripción, se puede imaginar fragmentos de ideas dispersas, que no han sido consumadas, pero al fin y al cabo, estamos en la era moderna, pleno siglo XXI y podemos justificar, que al arte, después de todo, se le puede describir e interpretar de muchas maneras, el caso aquí, es que después de este breviario quedan la duda, de cómo serán las dichas películas, pero uno tiene la certeza de que en verdad existen… ¡NO de que solo son un producto de nuestra imaginación en nuestra cabeza!

Habiendo invitados especiales de tercera edad, periodistas esperando cubrir una nota, que prefirieron no ir a la retrospectiva de Béla Tarr y lograr una entrevista con el cineasta, es una grave falta de respeto, para todos los asistentes del evento que no teníamos en claro a lo que íbamos, y todo por la pretensión de querer llamar la atención con un producto inexistente.

El producto no es malo, la calidad artística NO es lo que se cuestiona, lo que se pone en tela de juicio es que llamen a algo con un nombre que no es, si se tiene a patrocinadores como los automóviles ‘MINI’ o ‘Librerías Gandhi’ mínimo haces un conglomerado de ilustraciones, algún producto audiovisual, una recreación con actores falsos y peluches o ¡Lo que sea que paresca cine! Mostrar un cartel, tener a un director de cine que concibió una historia en unas cuantas cuartillas y a un grupo musicalizando, JAMAS SERÁ CINE.

Este proyecto necesita revolucionarse, el rato con la ejecución de Natalia Lafourcade y la apenas lograda presentación de Torreblanca (No por problemas con el grupo, repito, fallas en la consola de audio y sus ingenieros) nos hicieron olvidar un poquito el trago amargo, pero si nos dejó un vacío enorme al finalizar (que para colmo, el evento duró UNA HORA) y preguntarnos varios asistentes ¿Y donde está la película? Y la respuesta fue ‘Solo en su mente, en su imaginación, en su cabeza’.

Esto NO es una proyección cinematográfica, es una exposición de dos carteles con música, y para ello no se ocupa una sala de cine, bien se puede hacer en una galería de arte, o en un museo en el cual se pudieron haber expuesto bocetos, ideas preliminares, borradores de todo tipo, storyboards, desde dibujos conceptuales hasta errores o manchones en el papel donde los músicos compusieron su canción… en fin, hay miles de maneras de explotar estas mecánicas e intenciones… pero sin ser presuntuosos y llamar esto solo por llamarlo ‘Mental Movies’. Ahora sí que sean ‘Mentales’ en ingenio y en verdad hagan una ‘Movie’, o reinventen su concepto o reconfiguren ese nombre.

A continuación, la canción que Natalia Lafourcade ejecutó en el evento, para el cartel ‘Ampulas’. Se desconoce el nombre del tema… que por cierto, se nos prometió un disco con las melodías de esa noche, el cual NUNCA se entregó.

H.