Una niña maravillosa: Como perder la inocencia en hora y media.

UNM-H
Beasts of the Southern Wild-movie-posterTítulo Original: Beasts of the Southern Wild

Dirección: Benh Zeitlin

Reparto: Quvenzhané Wallis, Dwight Henry

¿En qué momento perdemos la inocencia? ¿Cuando decimos nuestra primera “mentirilla blanca”? ¿Cuando damos ese primer beso? ¿Acaso se llega a perderla del todo, o es que simplemente la inocencia no se crea ni se destruye, solo se trasforma?

Esa es una de las muchas cosas que esta película me dejó pensando. Y es que “Una niña maravillosa” es de esas películas que tienen ese algo que dejan pensando no solo durante el camino a casa, sino que cuanto más pasa el tiempo, vamos viendo los diferentes aspectos de la película y la vamos disfrutando a otros niveles que en un principio no lo hicimos.

Hushpuppy (Wallis) y su padre (Henry) viven en una comunidad asentada en un rio de Louisiana que esta por sufrir una catástrofe a causa de una tormenta que amenaza con destruir todo a su paso. Además, la insistente enfermedad de su padre hace que Hushpuppy tenga que aprender a salir adelante por si sola en un entorno que si bien es el único que conoce, que domina a la perfección y que lo “vive” con orgullo, es un entorno lleno de tristeza, pobreza y pesadumbre.

Definitivamente este filme es pesado, tanto visualmente como con su temática. Desde los primeros minutos y con pocos cuadros en la pantalla, el director nos muestra como va a ser el tinte de la película, pero nos va dejando a poco ir descubriendo el bálsamo para este entorno: la maravillosa imaginación de una pequeña y unas actuaciones que dan cátedra y son un placer disfrutar.

Y es que además de que este filme logra sostenerse por su historia, llama mucho la atención que tanto su productor como sus protagonistas son “primerizos”. Zeitlin muestra su debut como director de largometrajes, y tanto Wallis como Henry muestran sus primeras actuaciones en este film. Y vaya que si tienen algo que decir: “Una niña maravillosa” está nominada a 4 premios Oscars, entre ellos mejor película, mejor director y mejor actriz para nuestra pequeña heroína.

“Una niña maravillosa” no es una película palomera ni para pasar el rato. Es una película pesada y con mensaje. Es muy diferente a lo que está actualmente en cartelera y a lo que estamos acostumbrados. Muy difícil de ver, pero igualmente difícil de olvidar.

Nancy G.