Traición al Límite: Exacto, traición es la palabra indicada.

Traición Al LimiteTitulo Original: Paranoia
Dirección: Robert Luketic
Reparto: Liam Hemsworth, Gary Oldman, Harrison Ford

Tengo muchos placeres culpables. Uno de ellos es ver películas de viejitos. Por eso, debo de admitir que cuando vi el corto de esta película por primera vez, mi corazón saltó a mil por hora. No sólo salen Harrison Ford y  Gary Oldman (razón suficiente para ver cualquier película) sino que aparte, el protagonista es Liam Hemsworth, no el mejor actor de su generación, pero pues si esta guapo el muchacho, que le va a hacer uno. Luego Julian McMahon, quien siempre se agradece ver en una mega pantalla y como cereza del pastel, Josh Holloway, quien robó pantalla (y mi corazón) en Lost.

Entonces, pues ahí va una muy emocionada a cruzar toda la ciudad para ver la película y que pasa: se topa con que el corto es infinitamente mejor que la película en sí y que, para colmo, Holloway sólo sale en dos escenas.

Adam Cassidy (Hemsworth) trabaja para sobresalir en Wayatt Corporation, pero después de que es despedido por un error de su parte, Adam es obligado por su jefe (Oldman) a trabajar como infiltrado en la compañía de su mayor rival y antiguo mentor (Ford) para sacar información sobre el nuevo producto que tienen bajo la manga.

No solo la sinopsis es bastante floja, sino que la ejecución es muy mala. Toda la trama gira alrededor de empresas de tecnología, y parece que está escrita por gente y para gente que a duras penas le entiende al iPad.

Traición al Limite

Si nos van a querer impresionar con términos de tecnología, mejor háganlo bien.

De las actuaciones no hay muchísimo que decir: Hemsworth aunque es guapo y sabe articular bien las palabras, como que le falta mucho para llenar la pantalla. Con la pena, pero ni las múltiples escenas de él sin camisa son suficientes para ocultar que no es buen actor (se agradecen, pero no son suficientes).

Ford y Oldman, como siempre, cumplen pero se ven como forzados en el papel y como que actuando por actuar. Es una absoluta pena que actores de ese nivel estén tan desperdiciados en esta película, no sólo porque es mala, sino porque no brillan como deben hacerlo.

La que brilla por su irritante es la chica que hace de “interés amoroso” de Hemsworth: Amber Heard, y debo de decir que el interés amoroso esta entre comillas, porque tienen menos química que la que yo entendí en preparatoria.

Del director Robert Luketic tampoco hay mucho que decir, hemos visto su trabajo en Legalmente Rubia, La Cruel Verdad y otras joyas olvidadas de la cinematografía, así que todos de acuerdo que tampoco podríamos esperar mucho.

En general la película es mala. De esas películas que esperas que salga después de una de Adam Sandler en el camión de aquí a Querétaro. No vayan a verla, ni con el cuchurrumin, ni con cupones, vaya, ni por una crepa, que eso a mi punto de vista, ya es mucho decir.