Red Lights

Recientemente se estrenó en los cines locales esta película dirigida por Rodrigo Cortes , cuya temática nos presenta el entrecruce de la visión escéptica y la creyente de la vida.

La historia consiste en la cruzada de la doctora Margaret Matheson (Sigourney Weaver) y su joven asistente John Buckley (Cillian Murphy) por desenmascarar farsantes que fingen estar involucrados en la magia, el mentalismo o el espiritismo como Simon Silver (interpretado por
Robert De Niro) quien se convierte en el talón de Aquiles de la doctora Matheson y posteriormente, de Buckley.

Es así como podemos notar en primera instancia que esta película lleva un casting de gran peso, y a pesar de manejar un tema fantástico  su trama no incurre en incoherencias o en respuestas sacadas de la manga.

Las actuaciones también son de primer nivel, Sigourney Weaver y Robert De Niro son estos grandes pilares tanto en la trama como en el casting que logran balancear la importancia del drama y el conflicto sin generar escenas pesadas o aburridas.

Por otro lado la narrativa y los efectos del filme que recuerdan un poco a las tramas de “The Prestige” o “The Illusionist” (dato curioso, que ambas producciones fueron del año 2006) un clima intrigante y misterioso.

La estructura esencial de la película es el camino del héroe en la gran extensión de la palabra. Conlleva un mensaje interesante, por un lado  y me parece que es el más evidente en la trama, esa interrogante de muchos y respuesta de ninguno: ¿Qué tan real es la magia? ¿Qué tan real es lo real? En todo caso… El cuestionamiento entre si creer o no creer y la oposición férrea entre algunos de los científicos y los personajes de la fe y la creencia (contemos magos, ilusionistas, prestidigitadores, chamanes o hasta sacerdotes aquí) A lo cual la película parecerá no respondernos o hacerlo a medias.

El otro gran mensaje dentro de la trama es la aceptación de sí mismo, uno de los personajes (les dejo la sorpresa de quién) se debate entre aceptar lo que cree como cierto y su real naturaleza.

En resumen, la película es una muestra muy interesante de la interrogante básica del ser humano, la trascendencia: la relación entre la vida, la muerte, la fe y la ciencia.

E. Torres