Güeros: Madrazo a la realidad mexicana actual.

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Dirección: Alonso Ruizpalacios

Reparto: Tenoch Huerta, Sebastián Aguirre, Ilse Salas, Leonardo Ortizgris

Prologo

México como país vive una de las peores crisis sociales en su historia, al borde del reclamo de crímenes de Estado, desapariciones forzadas, un autoritarismo silente y presencial, más una serie larga de consignas, arrebatos y demás vergüenzas internacionales que nos toca vivir a quienes nos hemos quedado en este país sumido en la imaginaria concordia y somos fijados por la lupa del mundo.

Algunos de los lectores sabrán que en mí día a día, mi tiempo se invierte en el periodismo de un conocido medio nacional, por lo que vivo prendado de este ambiente lleno de incertidumbre, ambivalencia y cansancio hacia el dolor del pueblo mexicano. Ayer viernes 21 de noviembre por la noche me disponía a acudir al cine, ese pabellón de escape ilusorio donde todo es posible durante un lapso aproximado de dos horas.

Me tocó la suerte de que la función a la que quería acudir estaba hasta el colmo de asistentes, por lo que entré a otra película sin saber ni esperar nada de ella, cual es mi sorpresa al toparme con la cinta Güeros.

Acerca de…

Cartel 2La opera prima de Alonso Ruizpalacios ofrece una mirada a una ficción –al principio pareciera atemporal– donde la UNAM se encuentra en paro y sus estudiantes reclaman mejores derechos para sus estudios, vaya paradoja.

Pero en el fondo este solo es uno de los contextos de la cinta, el verdadero pretexto argumental se centra en dos hermanos provenientes de Veracruz, pero que se encuentran en la capital y se empeñan en encontrar a un cantautor del que solo sobrevive un casette, legado musical que les dejó su padre y del que juran que Bob Dylan lloró al escuchar la música proveniente del anticuado artefacto del pasado.

Esta road movie urbana está grabada en blanco y negro (¿?) con un aspecto 4:3, -si de nuevo inserte aquí un enorme What the fuck?!- por lo que al inicio entra una incertidumbre enorme de no saber en qué clase de época nos encontramos, pero conforme seguimos a Tomás –el personaje principal de la cinta– y su llegada a Distrito Federal para toparse con su hermano Federico “Sombra”, vamos entendiendo que nos encontramos en la modernidad, pero sus personajes parecen vivir en un pasado del que se niegan renunciar.

Ruizpalacios sabe ser inteligente en su ficción, ya que se burla de sí mismo en el interior de la película, de cómo el cine mexicano puede llegar a ser pretencioso y absurdo a la vez, esto añade comicidad entre sus personajes y convierte esta ‘feel good movie’ en una película que vale la pena atesorar al dejar la butaca.

Un soundtrack preciso que le añade todavía más ese toque de nostalgia y añoranza: Temas de Agustín Lara acompasan la cinta, nos sumergen en ese toque atemporal de sentir que pudiese transcurrir el tiempo sin que nada importase alrededor. Natalia Lafourcade interpreta el tema “Azul”, el cual se desprende de su álbum tributo “Mujer Divina. Homenaje a Agustín Lara”. La canción “Hasta que te conoci” de Alberto Aguilera Valadez mejor conocido como Juan Gabriel es utilizada en el momento cúspide de la cinta.

Güeros ha tenido un recorrido fructífero en festivales de talla internacional:  Festival Internacional de Berlín donde ganó Premio a Mejor Primer Película, en el Festival de Cine de Tribeca se llevó el Premio a Mejor Fotografía y Mención Especial del Jurado a Mejor Nuevo Director, en el Festival de San Sebastián tomó el Premio ‘Horizontes Latinos’ a Mejor Película y Premio de la Juventud entre otros premios. Nacionalmente se ha exhibido en el Festival Internacional de Cine de Morelia, en la tecera edición de Los Cabos Film Festival, y forma parte de la 57 muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional.

Epílogo/Clasificación

Tal vez inintencionalmente o a menos de que Ruizpalacios cuente con una máquina del tiempo, Güeros refleja una realidad actual nacional donde el inconformismo, la sed por justicia y la lucha por un mejor país están latentes en el día a día. Esta ficción ofrece una mirada crítica para ello, sin caer en el dolor o la mortificación, pero a manera de esta ventana se nos ofrece una historia de amor fraternal, reencuentro de pareja y el absurdo de la cotidianeidad en nuestro vivir.

(…)En ese sentido, GÜEROS es también  una carta de deseos, una esperanza de que la Ciudad podría salvarse si su juventud la recorriese como a un país, ávidos de conocerla, de compenetrarse con ella y de una vez por todas perderle el miedo.” Alonso Ruizpalacios