Girl in progress (Educando a Mamá): niñas queriendo ser mujeres.

Directora: Patricia Riggen      Reparto: Eva Méndes, Cierra Ramírez, Patricia Arquette, Matthew Modine y Eugenio Derbez

En un intento por acelerar su transición de la adolescencia a la adultez, Ansiedad (Ramírez), realiza una investigación sobre los retorcidos jóvenes norteamericanos de la actualidad y sus costumbres de madurez; al mismo tiempo, su madre Grace (Mendes), cuyas costumbres de desenfreno e irresponsabilidad limitan sus relaciones, sufre por la distancia y poca comunicación que tiene con su hija.

Esta vez la directora Patricia Riggen y el escritor Hiram Martínez le dan vida a una “obra didáctica” muy bien armada, dando énfasis en  los problemas más comunes a los cuales se enfrentan padres e hijos de hoy en día.

Riggen nos muestra un mundo realista lleno de trastornos comunes en la sociedad adolescente de actualidad contrapunteados con un personaje que, no solo es inocente, sino, también, ingenuo y que vive en una realidad creada por su mente intentando ser inteligente y analítica.

Cierra Ramírez y su buena actuación, nos guían, inteligentemente, con un personaje arquetipo de adolescente responsable ante la falta de figura paterna que presenta la interpretación estándar que nos regala Mendes, siguiendo la tradición de estos personajes a los que nos tiene acostumbrados.

El filme cuenta también con la participación de Eugenio Derbez, una intervención un poco menos importante que en “La misma Luna” anterior película en la que Riggen y el actor unieron talento, dando vida a un latino (presumiblemente Mexicano) y siendo nuevamente un Patiño; añadiendo una pequeña intervención de Espinoza Paz, cantando una de sus canciones mas conocidas, interpretando al primo de “Misión Imposible”, sobrenombre con el que identificamos el papel interpretado por Derbez.

El titulo en ingles define por si solo toda la temática y desarrollo del guión, haciendo, para los espectadores, fácil y digerible el tema de la película.

Los bellos paisajes, las curvilíneas formas de Eva Mendes y la cotidianeidad de la vida de Canadá, lugar en donde se rodó, ayudan mucho a una propuesta fotográfica tradicional para un filme de este tipo, ciertamente poco arriesgado en tomas, pero posiblemente justificado por la temática; cabe señalar que, el fotógrafo Checco Varese y Riggen trabajaron juntos en “La Misma Luna” y lo harán nuevamente en “Elsa y Fred”, la siguiente película que nos esta preparando esta directora, por lo que parecen formar un equipo de trabajo listo para producciones de este calibre.

No recomendable para el público acostumbrado a las comedias románticas (a pesar de que la publicidad trate de atraparlos de esta manera), y por el contrario podrá ser disfrutada por los padres de familia que gustan de sentirse identificados con adultos que viven las mismas experiencias con sus hijos.

Quizá el merito de este filme que mas vale la pena comentar, es el mensaje que trata de dejarnos, un mensaje de entendimiento y atención entre los miembros de una familia; del como la juventud puede llegar a cometer toda clase de tonterías y de cómo necesitan de la guía de una mente mas experimentada para actuar en este mundo lleno de dudas y confusiones; dicho mensaje podrán apreciarlo a partir del próximo Viernes 17 de Agosto en las salas de cine de México.

Por cierto vale la pena ver bailar, aunque sea poco, a Eva Mendes.

Queridos lectores recuerden que una vida sin cine… seria vida, pero no seria tan divertida.

Mario García