Foxcatcher: el deporte como una obsesión

FXC-H

Dirección: Bennett Miller

Reparto: Steve Carell, Channing Tatum, Mark Ruffalo, Sienna Miller

Los premios a la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas lanzaron el jueves 15 de enero su lista de nominados para la ceremonia a celebrar el 22 de febrero del 2015, sorprendió que en la terna compiten mayoritariamente películas de circuito independiente, dejando grandes super producciones de lado.

Es bien conocido que los premios Oscar siguen cierta tendencia en la moda de antesalas como los Globos de Oro, y en esta ocasión no fue la excepción, dejando fuera películas que tal vez merecían más estar en la final, y otras que nos preguntamos cómo es que llegaron a colarse en estas nominaciones.

Foxcatcher es el ejemplo de una de ellas ya que esta cinta tiene todo para ganar, para al menos tener la mención de quedar como finalista, pero no lo logró ¿Por qué? adelante se desmenuzará la explicación.

La historia de los hermanos Schultz –competidores de lucha y acreedores del oro olímpico en 1984– es retratada con veracidad –según comenta Mark Schultz (Interpretado por Channing Tatum)– en este filme donde el peso recae en quien los acogió como su mecenas John E. du Pont (Steve Carell), hombre multimillonario, heredero de todo un imperio ancestral y dinastía de empresas de éxito en los Estados Unidos que en la década de 1980 está dispuesto a patrocinar un equipo olímpico de lucha bajo el manto de su granja Foxcatcher en Pensilvania.

Este filme bajo la mano del cineasta Bennett Miller (Capote en 2005 y Moneyball del 2011) resulta un producto jugoso/nutrido en propuesta actoral y esa es su apuesta final, mostrarnos personajes que interiorizan sus más crudos temores, en donde tendremos que meternos a su interpretación corporal para descifrar lo que piensan.

Un guión con diálogos nítidos y solo los necesarios por lo que los silencios son conductores esenciales de la tensión dramática en el filme, esto hará cansado o posiblemente ‘experimental’ a la cinta para los cinéfilos que están acostumbrados a cintas mainstream, pero quienes acostumbran el cine que va más allá de lo común esta será una joya cinematográfica digna de recordar.

Una paleta de colores que es acorte a la semiótica del color de la década de 1980: contrastes parcos entre colores tierra, azules profundos y luego un golpe de colores cálidos estridentes de rojos y amarillos, eso es lo que ofrece la cinematografía de esta cinta que danza entre los colores primarios y sepias disonantes.

La música solo aparece en momentos claves, resultando innecesaria para el resto de la cinta, bien apuntado por parte del director. La composición corre a cargo de Rob Simonsen, todavía desconocido para la industria, pero reconocido por aportes como 500 días con ella, definitivamente un talento en ascenso en cuestión musical.

La Academia solo supo reconocer 5 nominaciones: Maquillaje, guión, dirección, actor protagónico y secundario. Estas últimas tres menciones bien merecidas para Miller, Carell y Ruffalo respectivamente.

Y es que las actuaciones son el atlas que sostiene al mundo de esta película, en donde se nota que la preparación incondicional que llevaron los histriones por meses rinde fruto en pantalla. Mark Ruffalo y Channing Tatum pasaban días enteros practicando lucha por gusto propio inclusive llegándose a lastimar en ocasiones, Steve Carell estudió meticulosamente grabaciones de John du Pont para adaptarse a su personaje. Los actores han reportado que estos han sido de sus retos actorales más demandantes en sus carreras.

Para quienes dudan si Carell solo estaba hecho para la comedia, esta película confirma de nuevo que él es capaz de cualquier género, ya que se recordará otra cinta mucho más ligera pero con un personaje de carácter que interpretó en Pequeña miss sunshine del 2006.

Foxcatcher llegó con un año de retraso, ya que su lanzamiento estaba programado para diciembre del 2013, sin embargo su lanzamiento en mayo del 2014 en Cannes lo puso en la mira y circuito de importantes festivales a nivel mundial.

En el prestigioso festival de Francia donde tuvo su debut, llegó a colarse a la nominación de la Palma de Oro y aunque no ganó en esta terna, a Bennett Miller le otorgaron la presea en la categoría a mejor director.

Clasificación: Imperdible, si se está acostumbrado al cine hollywoodense, habrá que tenerle paciencia, pero la historia lo vale por completo, ya que estos tres hombres demostrarán que hay obsesiones en la vida que matan, inclusive aunque sean buenas, inclusive cuando todo se entrega por un deporte.