Pablo Escobar: La violencia al natural, cotidiana y trágica.

PE-H

Título original: “Escobar: Paradise Lost” (2014)

Director: Andrea Di Stefano

Escrito por: Andrea Di Stefano (libro cinematográfico), Francesca Marciano (colaboradora)

Con: Josh Hutcherson, Benicio Del Toro, Brady Corbet, Claudia Traisac

En algunas ocasiones uno termina de ver una película y tarda un poco en digerir lo que acaba de acontecer ante sus ojos, eso me pasó con esta cinta, hecha con excelente factura y escrita de tal modo que me hizo recordar las clásicas tragedias griegas, en este sentido; nos enfrentamos a una serie de eventos llenos de dolor, violencia y desahogo, nos conmiseramos con los personajes y hasta justificamos ciertos sucesos injustificables en sí, pero todo es producto de nuestra imaginación, pues nunca suceden realmente ante nuestro ojos. Es decir, a manera de coreutas, las cámaras nos van contando la historia con saltos temporales y con detalles medidos y fortuitos, pero nunca dan cuenta del evento en sí, solo nos dejan entrever lo que sucedió, pero nosotros lo completamos con nuestra imaginación.

Es una cinta fuerte e impactante por lo mismo, el discurso del montaje nos lleva de la mano a situaciones ya muy vistas en lo cotidiano, pero sesgadamente, a contraojo, un acierto en la dirección de cámaras y la edición capitaneada por Andrea Di Stefano, (Recuerden sus actuaciones enPA “Pi”, [2012] o “Nine” [2009]) Que demuestra un estilo muy suyo en esas tomas del paraíso perdido que es Colombia y sus detalles autóctonos, su música, sus escenas familiares, su entorno tan cercano y tan nostálgico. Es tremendo ver como el personaje de Escobar es tan natural que lo amamos o podemos odiarlo al mismo tiempo, pues es un ángel de cierto modo y un gran demonio en su proceder, sin duda un acierto en el argumento escrito por el mismo Di Stefano en colaboración de Francesca Marciano, austero, sencillo y contundente. Es un filme latinoamericano visto por una mirada europea, esencial y al mismo tiempo difuso.

Excelentes Benicio Del Toro, en una interpretación brutal y entrañable, como un líder que es duro por las circunstancias y totalmente admirable como hombre humilde hecho por el trabajo, una dualidad que pervive a lo largo de la historia, Josh Hutcherson, como un joven surfista enamorado del lugar y de la chica que lo hace perder la conciencia de lo que está bien o mal en lo que ve y que despierta terriblemente a una realidad que lo supera, Claudia Traisac, como María, la sobrina de Escobar, quien igualmente choca ante la realidad que es ver a su tío bajar de su pedestal para caer en lo más bajo en su estima, medidas, sencillas las actuaciones, no estereotipadas, sino vivas, hacen que sea más impactante aún el mensaje.

Siempre es difícil abordar una cinta biográfica, pero la citada es en esencia algo más, es la crónica de un paraíso perdido, en un ambiente tropical, en Colombia, donde un joven surfista conoce a la mujer de sus sueños y luego se encuentra con su tío, Pablo Escobar, el más grande capo del cartel de drogas en el país, vende Coca, pero bueno, eso es algo ancestral en el lugar, los indígenas ya lo consumían desde otros tiempos, así se justifican estos personajes, así casual, como si cualquier cosa.

Imperdible, habrá quien se vaya con la finta y diga que es muy lenta, pero la verdad es que está cargada de tensión, muy europea, descansando en las actuaciones, Del Toro es un Monstruo en Escena.