El gran hotel Budapest: Hospedaje de diversión garantizada

HB-H

Dirección: Wes Anderson

Reparto: Ralph Fiennes, Tony Revolori,  F. Murray Abraham, Saoirse Ronan, Adrien Brody, Jeff Goldblum, Willem Dafoe, Tilda Swinton

La película fue escrita por el mismo director y Hugo Guinness, pero el cineasta confiesa que se inspiró en el trabajo y escritos del autor alemán Stefan Zweig, por lo que se recomienda buscar más del escritor e indagar en su bibliografía.

El texano Wes Anderson me cautivó desde bastante joven, su proximidad me llegó con la película ‘Los excéntricos Tenenbaum’ en el 2001, recuerdo claramente haber asistido a la sala medio vacía y que los únicos que nos reíamos de los chistes de la película éramos mi amiga Patricia Garza y el que escribe, la película duró en cartelera a lo mucho dos semanas.

Desde entonces he perseguido la filmografía de este director independiente. Suertudamente y con buen afán, el canal TNT de televisión de paga  tuvo por unos buenos años una programación generosa, en especial los lunes a la medianoche, con un ciclo llamado ‘TNT independiente’ ahí descubrí a varios cineastas más y me curtí en la trayectoria del ahora cineasta de 44 años de edad.

Películas como ‘Ladrón que roba a ladrón’ (1996) y ‘Rushmore’ (1998), fueron el estandarte de una generación geek incomprendida y que ansiaba entender el amor, Wes Anderson salió de su trinchera y explicó en celuloide cómo es que él era igual de incomprendido que todos nosotros.

Su piedra angular fue desde entonces un actor que jamás lo ha dejado morir, Bill Murray quien en Rushmore hasta terminó poniendo de su bolsa para lograr algunas escenas con uso de helicóptero. Anderson también es conocido por la amistad que ha forjado con los hermanos Owen y Luke Wilson, quienes protagonizaron su ópera prima y el corto que le antecedió, ‘Bottle Rocket’ (1994)

Entrando en materia y a lo que nos interesa, ya se comentó la proeza de haber podido acceder a otra de las funciones de la 56 muestra internacional de cine en la Cineteca Nacional, para tal suceso me refiero a la función de NINF()MANÍA Vol.I, el cual se narra acá, y del cual también fue un suceso conseguir boleto en el agotado mundo de entradas consumidas por un público exigente de cine independiente. El caso fue el mismo para esta cinta.

Ser fan del cine de Anderson es una de las mejores cosas que me ha podido suceder en la vida, ya que sus películas siempre son un aliciente a la vida complicada y enamoran de nuevo a creer en situaciones tan cotidianas como la vida, el romance, los pequeños detalles, las anécdotas que nos entrega el tiempo, y es precisamente de todo esto de lo que habla ‘El gran hotel Budapest’.

Su historia es sencilla y como si fuera un cuento, la película parece estar contada desde un libro que nos va dando pié a las anécdotas más graciosas e irreverentes, todas atadas a la locación del título de la película, pero con protagonistas singulares y con perfiles específicamente diseñados cual traje sastre.

Gustave H. (Fiennes) es el concierge del Hotel Budapest, quien es querido y distinguido por su propia clientela, huéspedes que se sienten en un cálido recibimiento al llegar al lugar, pero su reputación se pone en juego cuando es acusado de un sospechoso asesinato de una de sus clientas más queridas, aquí inicia una historia llena de enredos y aventuras junto a Zero Moustafa (Revolori), el botones del hotel y fiel sombra de Gustave, quien le ayudará a salir inocente de tal acusación.

La historia se cuenta a manera de flashback en un dialogo entre el presunto autor (Jude Law) del libro ‘El gran hotel Budapest’ y el Sr. Moustafa (F. Murray Abraham) quienes tienen una cena cálida precisamente en el hotel.

El reparto como es bien conocido en los filmes de Anderson, es siempre una alfombra roja de luminarias, que en este caso hacen pasarela actores como Edward Norton, Harvey Keitel, Bill Murray, Owen Wilson, Tom Wilkinson entre otros. Todos cubriendo lugares y posiciones estratégicamente bien planeadas, sin robar cuadro ni opacar a los demás talentos.

Alexandre Desplat vuelve a la batuta musical siendo esta su tercera colaboración, dando un toque idóneo y preciso a todo el filme con su orquestación y acompañamiento melódico. El cineasta cuenta con el director de fotografía Robert D. Yeoman ya bien cimentado junto a Anderson, y que en esta ocasión se hace recurso de una variada paleta de colores, predominando los magentas, tonos cálidos y variedad de sepias. Aunado a esto, el cineasta decidió utilizar tres distintos tipos de aspect ratios para la cinta, dependiendo del tiempo en el que se estuviese narrando la historia.

El recurso de animación stop motion se utiliza aprovechando la comicidad de la película, haciendo agradable al espectador y sin alterar el ritmo de la cinta, dándole un toque bastante particular a un filme que recuerda historias de espionaje del estilo Agatha Christie.

La película ganó el oso de plata del gran premio del jurado en el festival internacional de cine de Berlín del 2014, y seguramente robará muchos corazones de los seguidores de este cineasta que siempre está dispuesto a entregarnos historias con gracia propia.

Busqué alguna referencia o explicación al respecto, más desconozco el significado de una ‘mancha’ bastante particular que tiene el personaje de ‘Agatha’ en su mejilla derecha, al público mexicano le resultará como un detalle curioso si prestan atención al tráiler que se deja al final del artículo.

Clasificación: Para todos los románticos y amantes del género de este cineasta, saldrán más que satisfechos, recomendada para chicos y grandes conozcan o no la trayectoria de Anderson, las risas van garantizadas y querremos quedarnos como huéspedes una buena temporada en el hotel Budapest para seguir disfrutando de sus peculiares personajes.

Saludos hoteleros.

 

H.