Topo: Escarbando en la modernidad surrealista.

Dirección: Shion Sono

Reparto: Yuriko Yoshitaka, Megumi Kagurazaka, Anne Suzuki, Mitsuru Fukikoshi, Asuka Kurosawa, Yôsuke Kubozuka, Takahiro Nishijima

El filme está inspirado en el manga (Comic japonés) homónimo del autor Minoru Furuya. Se recomienda su lectura para el comparativo cultural y cinematográfico.

Sumida es un chico de preparatoria cuya única aspiración en la vida es ser un hombre ordinario y vivir una vida tranquila. En compañía de Keiko Chazawa, su compañera de clase, deberá hacer frente a una realidad donde un incidente que no puede borrar de su vida, lo convierte en un tipo obsesivo por sancionar a la gente perversa de una sociedad sumida en la desesperación.

La violencia familiar, es el eje central en el que oscila esta historia que desconcierta con su sardónica perspectiva de plantear las cosas, vemos un conflicto social que es bastante cotidiano en la actualidad, la falta de identidad y la desesperación por obtenerla, y nos cuestiona a encontrar un valor moral en las decisiones que hacemos para nuestro bienestar y el entorno.

Con una simplicidad en su música, nos transporta a la catástrofe y el caos, ya que el guión del filme, se rescribió a partir del tsunami sucedido a principios de año en Japón y captura la esencia del duelo entre una sociedad japonesa, dispuesta a convulsionar por sobrevivir en una sanidad mental o morir en el intento.

La manera en como se narra el filme es progresiva, pero sus añadiduras, le dan un desconcierto al espectador común, ya que en occidente, estamos desacostumbrados a ver ciertos personajes que puedan parecer absurdos en comportamiento o desempeño, hay que adentrarnos a la historia de lleno para ver que su modo de operar, tiene un sentido fuera de lo ordinario, pero el contexto de la historia la hace universal.

Metáforas, onirismo, cámara en mano, yakuzas, Mozart, traición y destrucción es lo que engloba la atmósfera construida por este director que ya es conocido por trabajos como ‘Goldfish’, ‘Suicide Club’ entre otras. El filme ganó el Premio Marcello Mastroianni al mejor actor joven (Sh. Sometani y F. Nikaidô) en la Muestra Internacional del Arte Cinematográfico. Venecia, Italia.

Clasificación: Para quienes quieran una miradita al cine de oriente, y que vean como es que a manera de ficción, se retrata una realidad vivida de manera bastante dolorosa, para esta sociedad nipona que siempre está dispuesta a salir adelante ante cualquier circunstancia adversa.

H.