Relatos Salvajes: #TodosSomosElHastíoActual

RS-H

Dirección: Damián Szifrón

Reparto: Rita Cortese, Ricardo Darín, Diego Gentile, Erica Rivas, Leonardo Sbaraglia, Julieta Zylberberg, Oscar Martínez

 

Prólogo

Ayer al mediodía me encuentro en una red social la columna de opinión de Álvaro Cueva en el periódico Milenio titulada “La rabia y yo”. Tengo que admitir que pocas veces me doy un clavado a los diarios nacionales como para detenerme en minuciosamente leer y prestar atención a este tipo de espacios, sin embargo el titular prometía y el comentario inicial que me llegó era “Yo ya no creo en nada ni en nadie. No tengo esperanzas”.

Una condena fría y tajante a la que después de leer el texto es fácil sentirse partícipe del mismo, se comparte el sentimiento de frustración y la misantropía por el abatimiento de un Estado que no está dispuesto a ofrecer respuestas ni soluciones, un México que condena al librepensador y que aplaude el pan y circo de un campeón 12 veces de una copa futbolística que mantiene la atención de la distracción mediática.

En ese espacio de opinión donde Cueva arroja sus palabras de decepción, encontré un nicho de particularidad en el que me doy la oportunidad de decir “Yo también”, y sumarme al hastío de la barbarie actual mexicana,

Una noche antes, mi mejor amiga me hace llegar la siguiente observación:“¿Ya viste Relatos Salvajes?”, a lo que respondí con un certero “No”.

Cuando convives tanto tiempo con alguien, no necesitas comentarios extras, ni dar spoilers como para justificar un evento, sabes que cuando esa persona apremia a que te des la oportunidad de un momento cinematográfico es porque nada debes echar en saco roto el comentario, así que ayer por la noche fui a ver Relatos Salvajes.

Debo agregar que esta película llegó a México anticipadamente gracias a la 57 muestra internacional de cine de la Cineteca Nacional, y bien pude haber tenido oportunidad de verla hace meses -sí, meses- de habérmelo propuesto, pero como todo en la vida, Suo Tempore.

#TodosSomosLaIndignaciónSocial

La tercera cinta del cineasta Damián Szifrón es financiada en parte por la casa productora El Deseo, la cual es propiedad de los hermanos Agustín y Pedro Almodóvar. Al ver el resultado final uno entiende a la perfección como es que el director de Átame!, Mujeres al borde de un ataque de nervios, ¿Qué he hecho yo para merecer esto!!, entre otras, se arriesgó en apostar al proyecto argentino que cuenta con un humor sardónico, irreverente y totalmente ad hoc a las circunstancias actuales.

Seis cortometrajes sin relación alguna conforman la cinta que tiene un objetivo en común: dar pié al espectador del hastío en el que universalmente la sociedad se encuentra, como nuestra cotidianeidad nos ofrece un punto de quiebre y de cambio a la vez, y si es que estamos dispuestos a seguir tolerando los vaticinios de una injusticia ya sea laboral, personal, burocrática, etc.

Las seis historias son catárticas y no hay escapatoria para quien se encuentra en la butaca. En algún punto nos sentiremos interconectados, reflejados y partícipes de la desgracia ajena –ni tan ajena, la verdad– de lo que sucede con los personajes a cuadro.

Gustavo Santaolalla corre con la música original del filme que es pivote esencial en las historias que invitan al público a sentirse parte de ellas. Se reconoce su base de inspiración utilizada en trabajos anteriores, más también se agradecen sus matices que le sientan bien a la película.

Presentando personajes en los cuales es fácil identificarse, el humor negro les da un toque de farsa convirtiéndolos en roles arquetípicos, fórmula que nos acerca más a la realidad aunado a las situaciones que presenta la ficción, la cuales parecen sacadas de un estado terrenal que no solamente Argentina se puede sentir común, sino apela al sentimiento internacional de que todos hemos sido parte de ese momento de rabia opresora dispuesta a salir a través de la furia contenida por lo correctamente moral o socialmente visto.

El recorrido que ha tenido en más de 15 festivales le ha dado recompensa con los galardones de Premio del Público en el Festival de San Sebastián. España y Premio del Público. Festival de Cine de Sarajevo. Bosnia-Herzegovina.

Contó con un presupuesto de 3 millones de dólares y actualmente lleva recaudados 23 millones a nivel mundial, más todavía falta su estreno en distintos mercados tanto europeos como Estados Unidos.

Clasificación: Si estás harto, inconforme y totalmente desangelado en cómo se vive en el presente, Relatos Salvajes llega como un aliento para darte cuenta que no estás solo, todos estamos hasta la madre, y esta película lo demuestra.

Si confían en mi opinión, eviten el trailer y solo vean la peli, llegar en blanco es la mejor opción.

Frecuentemente pienso en la sociedad capitalista de occidente como una especie de jaula transparente que limita nuestra sensibilidad y distorsiona nuestras relaciones con los otros. Relatos Salvajes presenta un grupo de individuos que viven dentro de estos límites. A un punto en el que la mayoría nos reprimimos –o nos deprimimos–  estas personas cambian de perspectiva.  Damián Szifron