¿Quien es James Bond?

Ian Fleming terminó su primer novela de James Bond en 1954 con Casino Royale y la primer película que se produjo con ese personaje y basado en las novelas fue en 1964.

En su primera historia habla de Sir James Bond, quien es un coronel retirado que vive en su mansión. Podríamos calcular que tendría unos cuarenta o cincuenta años para entonces.

Si James Bond hubiera envejecido a través de sus aventuras, y el día de hoy tendría alrededor de 98 o 108 años de edad y ciertamente no hubiera podido saltar de un avión con la Reina Elizabeth II en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos del 2012. ¿Qué puede decirnos una persona que ha vivido la historia del mundo, la evolución de la moda, los avances de la tecnología en ese tiempo?

Dentro del aspecto político de la historia, Bond nace en la época de la Guerra Fría, y su personaje vive del ambiente de espías que se creó en aquella época. Tenemos así, la película de From Russia with Love (Desde Rusia con Amor), donde el staff de SP.E.C.T.R.E. (Special Executive for Counter-intelligence, Terrorism, Revenge and Extortion) hace un plan para robar un aparato criptográfico de los soviéticos, el cual tratará de vendérselo de regreso, al tiempo que se vengan de James Bond por el asesinato del Dr. No (sucedido en la primera película de la serie de Bond).

Vemos la moda de los sesenta y la tecnología que usan para pelear se limita a las pistolas y un zapato del que sale una navaja con veneno. Bond se vale de su arma y pelea, la mayor parte del tiempo, sólo con ella.

A propósito del arma, en la primera película (Dr. No) usó una Beretta 950 B de calibre 22 que hoy en día es un calibre recomendado, por su ligereza, mayormente a las mujeres. Por el contrario, en la película “The world is not enough”, el arma preferida por el agente 007 es una de calibre 9mm Walther P99, mucho más sofisticada que las primeras.

Se comunica a través de los teléfonos alámbricos que proliferaban en esa época.

Cada película vive en el contexto de un conflicto real en el mundo. Se puede notar que en la película Live and Let Die (Vive y Deja Morir), protagonizada por Roger Moore, su contexto es el de una red de narcotraficantes liderada por Mr. Big, quien se esconde bajo la identidad del Dr. Kananga. En el libro, el contexto pertenece al de un gángster que ha estado traficando con el tesoro de un barco pirata británico a Nueva York desde una isla Jamaiquina. Esto sugiere que las películas son un reflejo de la época que se vive en el momento y no una traducción literal de lo escrito por Fleming.

En The Living Daylights (007: Su Nombre es Peligro, en español), filmada antes de que terminara la Guerra Fría, Bond protege a un desertor ruso quien acusa a la nueva cabeza de la KGB de estar matando sistemáticamente agentes tanto estadounidenses como británicos.

El ambientalismo se hace presente en la película recientemente protagonizada por Daniel Craig en Quantum of Solace, donde Bond se enfrenta a un hombre de negocios adinerado que se hace pasar por un ambientalista, pero que al mismo tiempo planea un golpe en Bolivia para obtener el control del abastecimiento del agua de la nación.

El contexto histórico por película siempre se puede encontrar, sin embargo, en los mismo filmes se refleja la evolución cinematográfica. Las películas interpretadas por Sean Connery son de un argumento sencillo, las peleas son tradicionales y no predominan las artes marciales. La tecnología que usa es muy simple. Las pistolas o el portafolio que explota o guarda una navaja escondida es lo más sofisticado que encontraremos.

El contraste se nota cuando se comparan esas películas con las que han sido protagonizadas por Daniel Craig, donde abundan las explosiones y son necesarias las acrobacias o rutas de escape complejas para salir de un aprieto. La tecnología es mucho más sofisticada con su reloj, plumas o inclusive el mismo y ya icónico traje negro.

Esta evolución es una evidencia clara también de los gustos del público, puesto que las historias siguen siendo relativamente sencillas, con un contexto actual y efectos especiales tan sofisticados como es posible en Hollywood.

James Bond es inmortal como personaje, tanto de los libros escritos por Ian Fleming (y sus sucesores en la pluma) como en las películas.

Podemos pensar en Bond como una representación del héroe Don Juan y egoísta que se mueve en un mundo de secretos y complots, entre los conflictos más representativos de su tiempo y que siempre saldrá victorioso. También podemos adivinar que seguirá siendo un ícono de la cultura popular y que las siguientes generaciones seguirán viéndolo como el espía por excelencia, siempre con un as bajo la manga, con un arsenal de tecnología de vanguardia a su disposición y que siempre, invariablemente, conquista a la mujer más guapa de la película.