La atormentada sombra de un joven llamado Tim

Timothy Walter Burton, de Burbank California, vería su primer amanecer el 25 de Agosto de 1958, sería un joven retraído que en su patio haría filmes cortos con una cámara de 8mm sin sonido. No era un estudiante ejemplar y se refugiaba principalmente en el arte de pintar. Al graduarse de bachillerato, entró al Instituto de Artes de California en donde estudiaría animación de dibujo. Hasta este instante, esta historia no nos dice nada, pero es el importante comienzo de un hombre que marcaría tendencia con el paso del tiempo. Tim Burton estaba por iniciar un brillante futuro en la historia de la cinematografía.

El Joven Burton siempre deseó ser un dibujante de animación, y bien cuadraba su afición con su estilo de vida, ya que su poca socialización le retraía horas en los estudios de animación, donde pasaba desarrollando sus ilusiones a papel y lápiz. En 1979 al graduarse de la escuela de artes, los estudios de Walt Disney prestaron atención en los trabajos de Burton, y colaboró como animador en distintos filmes animados a principios de la década de 1980.

Para 1982 Burton habría hecho su primer cortometraje animado para los estudios Disney, ‘Vincent’ sería una muestra clara del estilo de su trabajo, el cual era una oda a uno de sus héroes de antaño, el actor Vincent Price, con el cual contó para la voz de su personaje animado. Este cortometraje fue mostrado en distintos festivales, pero fue enlatado durante casi 20 años, viendo apenas la luz hace poco gracias al furor que ha tenido el director.

Otros trabajos tendrían menos fortuna realizados por el propio Burton, el ejemplo es el filme ‘Hansel y Gretel’ el cual solo se transmitió una sola vez en televisión y se ha mantenido desaparecido, solo manteniéndose en los archivos de Disney y podido ser rescatado para la retrospectiva de Burton que se tuvo en el MOMA en el 2009 al 2010.

‘Frankenweenie’ sería su siguiente producción, la cual fue un cortometraje de 30 minutos y realizado en blanco y negro. El cortometraje trataba de un perro que al ser atropellado, era revivido por su dueño a manera de parodia de Frankenstein. En esta ocasión, Disney no toleró más los trabajos del excéntrico director, y lo despidió de la compañía justificando que sus historias no eran aptas para niños.

Sin embargo Tim encontró suerte cuando Paul Reubens vio el corto de Frankenweenie, el cual le dio la oportunidad para filmar lo que sería su primer largometraje ‘Pee-wee’s Big Adventure’, el cual estaba basado en el personaje homónimo creado por el mismo Reubens, y se presentaba como un espectáculo teatral. El filme fue incomprendido en su momento, aunque ahora es toda una película de culto.

En 1986 dirigió algunos episodios de la serie ‘Alfred Hitchcock presenta’, y también ‘Faerie tale theatre’ donde en ambos casos dejó suelta su creatividad y gracias a que se mantuvo vigente con estos proyectos y el relativo éxito del filme de Pee-wee, pusieron a Burton en la mira de que se le siguieran ofreciendo guiones para dirigir, su siguiente objetivo en la mira fue trabajar en el guión de Batman, aunque Warner Bros. No se sentía todavía en confianza como para otorgarle un proyecto de esa magnitud a Burton.

Buscando guiones, Burton se frustraba por no encontrar nada que llenara su necesidad creativa, hasta que le entregaron un guión de Michael McDowell que capturó su atención, (Quien también escribió el guión de uno de los capítulos que Burton dirigió en el show de ‘Alfred Hitchcock presenta’) Beetlejuice sería el filme que lo pondría en el panorama hollywoodense y que le abriría finalmente la puerta, para dirigir el proyecto que realmente ambicionaba: Batman.

Embarcarse en la aventura de filmar el héroe de ciudad Gótica le costó trabajo a Tim, ya que él no se consideraba un conocedor del cómic, pero al leer las dos novelas gráficas que marcarían tendencia en el mundo de la historieta, se quedó asombrado por sus tintes oscuros y de marcada seriedad, los títulos serían ‘The killing Joke’ y ‘The Dark Knight returns’.


Cuando Warner Bros. Al fin dio arranque a la pre producción del filme, al develar que el director sería Tim Burton y el protagonista sería Michael Keaton, los fans del cómic se sintieron ofendidos y perturbados, ya que el censo popular, ubicaba a Burton solo por el filme de Pee-wee, y a Keaton por sus comedias ligeras, y al combinar el resultado, les hacía pensar en la burla de Batman de la serie de 1960, para contrarrestar las opiniones negativas, la producción contrató a Bob Kane, (El creador de Batman) como consultor creativo, para asegurar que el filme estaría en buenas manos.

Como era de esperarse, el filme tuvo un fuerte recibimiento y fue todo un suceso en su momento, tuvo sus impactos negativos como era de esperarse, pero fueron disipados sin mucho alarde y Tim Burton, se habría posicionado al fin, como un director de reconocimiento por su estilo particular en sus filmes.

Dentro de sus pasiones, este director ha seguido haciendo dibujos, pinturas y hasta escribe poesía, publicando un libro en 1997 llamado ‘La melancólica muerte del Chico Ostra’. Ha vuelto a ser reconocido por los estudios Disney invitándolo a dirigir proyectos como ‘Alicia en el país de las maravillas’ y revivir su proyecto ‘Frankenweenie’ el cual ahora es un filme animado en stop-motion en blanco y negro, y respeta los cánones que Burton ha adoptado a lo largo de su carrera.

Un director polémico, pero que con el paso del tiempo ha logrado sobresalir entre la adversidad de lo convencional, gracias a que se arraiga en un público incomprendido que ya llega a ser mayoría en las salas cinematográficas. Esperemos que nos depara con los próximos proyectos del ahora adulto Burton, pero joven de espíritu y corazón.

Saludos Burtonianos.

H.