Jobs: un anecdotario

Ashton Kutcher/JobsA principios del 2013 hubo un pequeño revuelo en las redes sociales cuando corrió la voz de que la empresa Atari estaba en bancarrota. Cuando lo supe una parte de mí se puso triste, fue como si me acabara de enterar del problema de un amigo. Sé que suena ridículo, ya que Atari es solo una compañía en la que seguramente ya ninguno de los programadores que hacían videojuegos cuando yo era niño seguía trabajando allí. Ninguno, ni siquiera Steve Jobs.

Los expertos en marcas subrayan la importancia de que las empresas sean algo más que una simple razón social, deben de tener personalidad. En casos muy contados, puede incluso impregnarse tanto la imagen de una compañía con la esencia humana de su fundador que resulte difícil separar al uno del otro, como sucedió con el caso de Apple Computers.

Técnicamente hablando

Steve Jobs tiene una película más y en lo único que esta supera a sus predecesoras es en la selección musical. Los actores hacen su esfuerzo pero la historia se cuenta con un ritmo irregular en una narrativa que parece más bien hecha para la televisión.

En general, creo que se les debió exigir más a algunos de los actores. Dermot Mulroney y J.K. Simmons se llevan la pantalla cuando aparecen, ensombreciendo sin mucha dificultad la interpretación de Kutcher.

El guión, ese sí que tiene problemas. Como toda película biográfica, tiende a ser más una colección de anécdotas enumeradas cronológicamente que la historia de un personaje cubierto desde un ángulo en particular. Al menos en los Piratas de Silicon Valley el antagonismo con Bill Gates funcionaba. Aquí Jobs lucha contra nadie. Sus opositores hacen fila pacientes esperando a que el destino les de una lección y aprendan a no meterse con el revolucionario Steve. El resultado es aburridón.

De qué trata la historia

Steve Jobs deja la escuela para fundar Apple. Luego lo corren. Luego regresa. Durante todo el trayecto se la pasa restregándonos en la cara lo ingenioso y apasionado que es.

atariJobs

Diagnóstico final

Si eres un fan sentimentaloide del personaje o te gana el morbo de ir a ver qué tal la hizo Ashton de Steve, pues vela. Allá tú.

Exageré, la verdad no es tan mala como iSteve, pero a menos que seas un gran admirador del fundador de Apple y quieras volver a ver la misma historia que ya conoces, yo me esperaría a que la pasen en la tele.

Jobs