Entrevista a Don Edgar Vivar: Una entrevista con una figura familiar.

EV-H
Probablemente una de las personas que no necesita presentación en nuestro medio cinematográfico y televisivo es Don Edgar Vivar, figura que visitaba nuestras pantallas caseras por más de tres décadas, semana a semana, interpretando el personaje de Ñoño, El Señor Barriga, Górdon Botija e infinidad de otros tantos personajes que poblaron el programa de Don Roberto Gómez Bolaños, “Chespirito” y sus secciones de El Chapulín Colorado, El Chavo del Ocho, luego solo El Chavo, Lo Caquitos, etc, Tanto en su momento de proyección como en las múltiples repeticiones posteriores, ahora inmortalizados algunos de ellos en formato de caricatura.

Recientemente estuvo en Monterrey promocionando la película “Me late Chocolate” junto con el director y algunos de los actores de la misma,  en una gira “… echa a las carreras” según sus propias palabras. Uniéndose de esta manera a las nuevas producciones nacionales de cine con uno de los directores, (escritores, actores, productores) más prolífico de los últimos años, Joaquín Bissner y aprovechamos la rueda de prensa para platicar un poco con él.

Entre otros proyectos se dice muy emocionado pues está preparando un trabajo teatral, junto con su gran amigo Rubén Aguirre Fuentes, (El Profesor Jirafales) para celebrar sus cuarenta años como actor, donde se debe, en el teatro… Más emocionado aún pues tiene ya quince años que no trabaja con Don Rubén y está encantado de poder compartir de nuevo los escenarios con su amigo. Nos pidió encarecidamente sugerirles que apoyaran esta producción sobre todo en la primera semana de su proyección, ya que de eso depende, muchas veces, su permanencia en las salas de cine, el cual, finalmente, es un negocio.

Aquí transcribo parte de la entrevista y algunos otros apuntes que logré hilar sobre sus respuestas a otros medios. Ante la pregunta de cuál sería su papel y oportunidad en el trabajo del Nuevo Cine Mexicano y como llegó a ésta producción nos comenta Don Edgar:

 “ … A Joaquín Bissner yo lo conocí por un amigo mutuo y ya conocía su trabajo pues había visto producciones como “Mosquita Muerta”, “Cansada de besar sapos” y otra, que no recuerdo en este momento… y cuando nos presentó este amigo mutuo (Andrés Bonfiglio) le dije: ¿Por qué no me invitas a hacer cine? Y él se quedó sorprendido, pues no pensó que conociera su filmografía… finalmente cuando me habló, me dijo: Estoy escribiendo un papel y me encantaría que tú lo hicieras, va dedicado para ti… eso me sorprendió más todavía a mí, fue muy grato…”

 El papel a que hace referencia Don Edgar es un chofer, que en la película toma la forma de consejero, protector, cómplice y testigo de la historia de amor de esta comedia romántica, entrañable, porque además de ser una figura popular que nos transporta, por decirlo así, a recuerdos familiares en la sala de la casa o el cuarto de tele, o quizás la misma cocina, avala de manera extraordinaria el trabajo de los nuevos jóvenes actores y junto con Doña Evangelina Elizondo, los dos imprimen un sello de confianza en la producción…  Continúa comentando:

“… Ésta alfombra roja fue planeada… un poquito al vapor, no estaba planeado por la distribuidora y la hicimos nosotros de común acuerdo… primero porque yo quiero mucho a la gente de Monterrey, aquí me operé, de hecho aquí está el Doctor que me acaba de operar y yo siempre he dicho que aunque nací en el D.F. renací aquí en Monterrey, no, en serio, yo llegué aquí  a Monterrey en una silla de ruedas, quiero que sepas, en silla de ruedas y con una perspectiva de vida muy corta y aquí encontré la salud, encontré amigos, muy buenos amigos… (Se le entrecorta la voz, toma aliento y concluye:)… y bueno al venir acá pues además aprovecharé para comer cabrito, que me encanta…”

Le hacen una pregunta sobre la diferencia que encuentra entre el humorismo blanco y que opina sobre el humor que se maneja actualmente de doble sentido o franca, abiertamente grosero… y el responde muy consecuente:

“… El humor es como un abanico, a medida que más universal es, es un reto… ¿Qué quiero decir con esto? en la medida que más lo haces selectivo vas cerrando ese abanico… el reto es abarcar el mayor número de público… el mayor cómico que ha existido en la historia, para mi humilde punto de vista,  Charles Chaplin,  tiene en sus películas secuencias completas, en blanco y negro, sin sonido,  donde no utiliza una sola palabra y gente de cualquier idioma es capaz de entender su humor y los tiene muertos de la risa… Mi respeto a la gente que maneja los chistes de doble sentido, se necesita un don especial para ello, pero no es mi línea, hay público para todos y quien quiera ir a ver ese tipo de chistes pues que vaya a verlos, tenemos esa posibilidad…”

Le comento mi opinión sobre que su presencia en este tipo de películas es un aval y que es refrescante encontrar figuras tan familiares en el cine nuevo a lo que responde con la mayor humildad posible:

… Gracias por su opinión y por esas palabras, porque la verdad ése es el reto, finalmente ése es el reto…”

Marcos Castillo

Escucha el audio de la entrevista.