Adiós al lenguaje 3D: Godard jugando con nueva tecnología.

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Dirección: Jean-Luc Godard

Reparto: Héloise Godet, Kamel Abdeli, Zoé Bruneau, Christian Gregori, Jessica Erickson

El cineaste frances Jean-Luc Godard sigue su técnica de comunicación anacrónica y experimentando ahora en el campo de la tercera dimensión, en este caso con Adiós al lenguaje, presenta una cinta donde el recurso audiovisual se explota en todos sus aspectos.

Este filme llega México gracias al Festival Internacional de Cine de Morelia y por la 57 muestra internacional de la cineteca nacional, misma que inicia el 7 de noviembre y estará primero en el Distrito Federal antes de pasar a las ciudades del resto del país.

A través de 70 minutos Godard nos transportará a través de una deconstrucción narrativa, en historias que se pierden en la comunicación tanto de las palabras como de la corporeidad, siendo estridente en sus imágenes y en sonido. Explota al máximo el recurso de tridimensionalidad retando al espectador a enfrentar un discurso que se encuentra desarmado y que queda libre a interpretación.

A pesar de utilizar un recurso tan de moda en la actualidad en el cine hollywoodense, Godard exprime el 3D utilizándolo de maneras que resultan retadoras que provocan al espectador a preguntarse, como es que la cotidianeidad nos transcurre en una normalidad tan superflua. Viendo en este experimento la fusión de elementos parece como un juego en el que el cineasta quiso reinventar su estilo, pero al final del día seguimos viendo su sello como ha venido siendo últimamente: un discurso carente de normalidad que irrumpe en la narrativa contemporánea del confort.

Godard hace uso de textos de distintos autores a lo largo de la cinta, careciendo de un guión propiamente literario. El filme participó en la contienda de la Palma de Oro en Cannes este 2014 y ganó el premio del jurado, premio que comparte junto a la cinta Mommy de Xavier Dolan.

Clasificación:Sin duda una cinta solo apta para iniciados en la filmografía del autor, ya que su cine resulta casi como una instalación audiovisual abstracta. Más de uno en la sala se fueron retirando conforme avanzó la película, y es de entenderse. Godard es un propio género en el cine.